A Can Moogley no hi ha ni un instant de respir. Tot d'una el fantasma de la senyora Huracani trenca la tranquil·litat per anunciar que el seu fill ha desaparegut. En Will i en Tuper hauran d'anar a la casa que estava infestant. Allí trobaran les restes d'un líquid estrany, la lyxospectrina, el terrible component de la màquina ressuscitadora. Sembla que ha arribat un caçafantasmes, a la ciutat!
SIETE CAJAS Y UN SECRETO FAMILIAR ESCONDIDO DURANTE DÉCADAS
«A los 57 años descubrí que los nazis habían asesinado a 36 miembros de mi familia.»
Una familia española marcada para siempre por el Holocausto
Dory Sontheimer creció en la Barcelona de la posguerra, educada en la fe católica y bajo la rígida moral del franquismo. Creía conocer su historia? hasta que, tras la muerte de su madre, subió al altillo de casa y encontró siete misteriosas cajas polvorientas. Dentro había cartas, fotografías, pasaportes y documentos que revelaban un secreto sepultado durante décadas: Dory era descendiente de una familia alemana judía que huyó del nazismo y se refugió en una España donde también reinaban el miedo y el silencio. Impulsada por el desconcierto, la emoción y un profundo sentido de justicia, Dory emprendió un viaje por medio mundo para reconstruir el rompecabezas del pasado de su familia. En esa búsqueda dio voz a quienes la perdieron, reconstruyó los hilos rotos de su identidad y desenterró historias de amor, exilio, traición y resistencia. Con una sensibilidad y una honestidad únicas, este testimonio real nos recuerda que, incluso en los tiempos más oscuros, el amor se impone al odio y termina venciendo.
La historia del amor "involuntario, irresistible y eterno" de Tristán e Isolda, que se prolonga durante toda la vida e incluso después de la muerte, atrajo con fuerza, ya desde sus inicios, a quienes la escucharon. El destino trágico de aquellos dos amantes encadenados de por vida cautivó tan hondo, que de nada valieron las reconvenciones ni los reproches de los predicadores. La historia sobrevivió con fuerza, y su presencia se hace visible aún en nuestros días. De la multiplicidad de versiones originales francesas que se ocuparon de la historia, ninguna sin embargo ha llegado completa hasta nuestros días. El extraordinario romanista que fue Joseph Bédier reconstruyó con sabiduría y precisión, a partir de los fragmentos conservados, la historia de los dos desdichados amantes. Hoy nos llega con el aliento de su primer día, y nos deja un hondo y duradero recuerdo.
Un grupo de antiguos amigos, que ya no tienen nada en común excepto un turbio episodio del pasado, se reúne en un refugio de montaña para pasar un fin de semana. La reunión sigue fielmente el guión habitual de estos casos, pero, en plena celebración, un acontecimiento externo alterará por completo sus planes. Sometidos a una creciente presión, cada individuo interpretará los acontecimientos según sus particulares obsesiones; y entre confesiones y rencillas largamente incubadas se irá recomponiendo un esquema sórdido e intrincado de las relaciones que los habían unido en el pasado, todo ello bajo la sombra de una amenaza cada vez más cercana y palpable.
Sucedió al atardecer, cuando el sol estaba a punto de ocultarse, en el momento en que el cielo se tiñe de naranja, cuando la luz del día y la oscuridad de la noche se juntan y los dioses se disponen a enviar, sus mensajes. De pronto, como fulminado por un rayo, el búho que siempre revoloteaba por la aldea cayó muerto en medio del poblado. Se trataba de un campamento levantado en un claro de la selva y formado por tina treintena de chozas, por lo que la noticia no tardó en llegar a oídos de unos y otros...