Nueva York esconde tantas caras como ventanas exhibe. Entre la novela y el relato de hechos reales, y con el mismo estilo tan sugerente y personal que le ha caracterizado desde sus inicios, Muñoz Molina combina los mundos del cine, de la música y de las artes plásticas para mostrar la inmensa vitalidad de la ciudad, lugar de encuentro de todas las culturas.
La autora emprende un viaje al interior en un juego narrativo lleno de sorpresas. En él se mezclan literatura y vida en un cóctel afrodisíaco de biografías ajenas y autobiografía novelada. Y, así, descubrimos que el gran Goethe adulaba a los poderosos hasta extremos ridículos, que Tolstoi era un energúmeno, que Montero, de niña, fue una enana, y que, con veinte años, mantuvo un estrafalario y desternillante romance con un famoso actor. Pero no deberíamos fiarnos de todo lo que la autora cuenta sobre sí misma: los recuerdos no son siempre lo que parecen.Un libro sobre la fantasía y los sueños, sobre la locura y la pasión, sobre los miedos y las dudas de los escritores, pero también de los lectores. El libro es, sobre todo, la tórrida historia de amor y salvación que hay entre Rosa Montero y su imaginación.